STALART impulsa formación y proyectos en las Islas Canarias

Esta semana, el archipiélago canario ha sido escenario de una semana verdaderamente especial para STALART, y damos buena cuenta de ello. En Tenerife, el equipo de STALART se ha volcado en una triple misión: formar, aliarse y compartir comunidad. Un viaje que ha combinado conocimiento técnico, networking y buen ambiente, todo ello bajo el cálido sol de las Islas Canarias.

Formación técnica en construcción industrializada con steel frame

En el corazón de esta experiencia ha estado un nuevo curso sobre instalación de estructuras steel frame, desarrollado por STALART junto con Fundación Laboral de la Construcción. La elección del formato no es casual: el sistema industrializado de acero ligero sobre el que trabaja STALART no solo es tendencia, sino también una locomotora hacia la construcción más rápida, eficiente y sostenible.

Durante varios días, profesionales de la construcción, se dieron cita en Tenerife para profundizar en los aspectos clave de la instalación: desde la lectura de planos hasta la entrega de perfiles, el montaje y los acabados. En este contexto, la implicación de los asistentes ha sido ejemplar: preguntas inteligentes, aportaciones activas, muchas ganas de aprender.

Queremos también agradecer especialmente a Nuria Santos, arquitecta, por su apoyo constante y su colaboración en el desarrollo del curso. Su aportación – con visión técnica, experiencia práctica y entusiasmo – ha sido una pieza clave para el éxito del evento.

¿Por qué este tipo de formación es tan importante?

La apuesta de STALART por la formación no es un simple acto aislado: responde a un entorno de cambio profundo en el sector. El sistema steel frame – que STALART domina a la perfección – implica una forma de construir ágil, eficiente y respetuosa con el medio ambiente.
Conocer bien su instalación, sus retos técnicos, las implicaciones estructurales, los sistemas de fijación, el control de calidad… todo ello marca una diferencia tanto para quien diseña como para quien construye. Esta formación ayuda a “industrializar” la construcción sin perder la visión de proyecto, sin perder la fiabilidad.

 

En palabras de un asistente: “Formar, compartir conocimiento y cerrar alianzas reales es exactamente lo que necesita el sector para seguir consolidando el steel frame en España.”

Ese testimonio refleja el estado de ánimo: conexión, formación y una voluntad común de elevar el nivel del sector.

Alianzas que construyen proyectos con Steel Frame

Pero esta semana en Canarias, no ha sido solo formación. STALART también aprovechó para mantener reuniones clave que han cristalizado en nuevos acuerdos de colaboración. Concretamente, se han cerrado tres nuevos proyectos en la zona: en Tenerife Sur, La Palma y La Gomera. Tres territorios, tres oportunidades para llevar la industrialización de la construcción allí donde el entorno exige eficiencia y calidad.

Estos acuerdos no surgen de la nada. STALART aporta su “propuesta integral”: diseño, cálculo, fabricación, suministro e instalación de estructuras steel frame. Esta cadena de valor facilita la entrada en proyectos complejos o en entornos donde las condiciones logísticas y de plazos son exigentes, como es el caso de las islas.

La firma de estos acuerdos en Canarias es doblemente simbólica: por un lado, porque confirma que el modelo de STALART se adapta a entornos insulares, con sus particularidades. Y por otro, porque representa la consolidación de la marca en un nuevo entorno geográfico, más allá de su origen en la península.

Un cierre distendido: golf, conversación y comunidad

Para rematar la semana, STALART tuvo el placer de asistir a la presentación del Torneo de Golf de Arquitectos de Canarias 2025, un evento que congrega a profesionales del sector de la arquitectura, la construcción y el diseño en un ambiente distendido. Fue una jornada perfecta para conversar, conocer personas, compartir ideas más allá del plano técnico.

La mezcla estuvo perfecta: un poco de deporte, un poco de charla informal, la oportunidad de estrechar relaciones y ver el sector desde otro ángulo. Porque construir comunidad es también una prioridad para STALART, no solo construir con acero. Esa presencia en el torneo refleja la apuesta de la empresa por la cercanía, el diálogo, el vínculo con los profesionales.

¿Y ahora qué? Mirando al futuro

Con esta acción formativa y esta semana tan intensa, STALART refuerza su propósito: seguir construyendo comunidad, impulsar el conocimiento técnico y sumar proyectos relevantes. Y en Canarias, el camino está abierto con grandes perspectivas.

Los nuevos acuerdos firmados en Tenerife Sur, La Palma y La Gomera son solo el comienzo. La apuesta es sólida: llevar la construcción industrializada allí donde se requiere rapidez, eficiencia, calidad. Y en ese contexto, formar a los profesionales de la región es tan esencial como ejecutar la obra.

 

Agradecimientos y cierre

Muchas gracias a Canarias por la acogida. Gracias a todos los participantes del curso – por su implicación y ganas – y de nuevo un especial reconocimiento a Nuria Santos por su apoyo y profesionalidad. Gracias también al equipo de STALART que hizo posible esta semana y a todos los nuevos aliados que ya están colaborando con nosotros en el archipiélago.

Nos vamos con energía renovada, con nuevos proyectos en la mochila y con la confianza de que “building has never been easier” ya no es solo un eslogan, sino una realidad que vivimos día a día junto a profesionales que creen en otro enfoque de la construcción.

👉 Nos vemos en el próximo curso, en el próximo proyecto, en el próximo reto.

Construcción pública con steel frame: el avance del proyecto de 58 viviendas en Sevilla

El pasado martes vivimos en Sevilla una de esas jornadas que dejan huella. No solo por el contenido técnico o los resultados que ya se pueden medir en obra, sino por lo que significó en cuanto a colaboración, alineación y visión compartida entre todos los agentes implicados.

Nos reunimos para presentar y poner en valor el proyecto de 58 viviendas de protección oficial más edificio de zonas comunes, promovido por EMVISESA (Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla), y ejecutado en colaboración con Bilba Constructora, Thermochip, Buró4 y, por supuesto, el equipo de STALART. Una iniciativa que suma casi 7.000 m² construidos con un sistema industrializado que está marcando un antes y un después en la edificación pública.

 

Una jornada Steel Frame para compartir y construir

Durante el encuentro, no solo compartimos el estado actual del proyecto, sino que también profundizamos en los procesos que lo están haciendo posible. En especial, se destacaron cuatro pilares clave:

  1. Colaboración efectiva basada en DfMA (Design for Manufacturing and Assembly)
    Un enfoque que ha permitido coordinar desde las primeras fases a arquitectos, proyectistas, fabricantes, constructora y técnicos de obra para optimizar desde el diseño hasta el ensamblaje final.

  2. Estrategia logística optimizada
    Frente a los habituales problemas de obra (retrasos, roturas de stock, improvisaciones), se expuso cómo la planificación previa y el control de la cadena de suministro han permitido mantener ritmos constantes y eliminar ineficiencias.

  3. Coordinación entre oficios
    A través de la industrialización y la segmentación de tareas en módulos prefabricados, se ha logrado una sinergia real entre estructuras, instalaciones, cerramientos y acabados.

  4. Resultados medibles en tiempo y precisión
    Se mostraron los ahorros de tiempo ya alcanzados, comparando con métodos tradicionales, así como la calidad dimensional que ofrece el sistema steel frame.

¿Qué hace diferente este proyecto?

Este conjunto residencial no es uno más. Representa una apuesta firme por un nuevo modelo constructivo en el ámbito de la vivienda pública. Un modelo más rápido, eficiente, sostenible y perfectamente replicable. Y no lo decimos solo nosotros.

Desde el inicio, este proyecto se ha concebido como una colaboración público-privada ejemplar, donde el interés social (ofrecer vivienda de calidad a buen ritmo) se alinea con la innovación técnica y los nuevos modelos de producción en obra.

Con el uso del steel frame, STALART aporta:

  • Rapidez sin sacrificar calidad

  • Control total desde diseño hasta montaje

  • Reducción de residuos y emisiones

  • Compatibilidad total con eficiencia energética y sostenibilidad

Este proyecto es, además, una referencia nacional, porque está demostrando que el cambio de modelo es posible también en vivienda protegida, donde las exigencias de coste y plazo son especialmente altas.

 

Una obra que avanza al ritmo de la industrialización

A dos días del evento, los resultados no podían ser más elocuentes: la estructura del edificio ya está terminada. Un avance que habla por sí solo.

Y es que, cuando se trabaja con un enfoque integral como el que propone STALART, el ritmo de obra cambia por completo. Porque no solo se construye más rápido: se construye mejor, con más control, y con menos margen para el error.

🔩 Precisión
⏱️ Velocidad
🤝 Coordinación

 

Visión compartida, impacto real

La jornada fue también una oportunidad perfecta para alinear visiones entre las distintas entidades implicadas. Desde EMVISESA, que lidera esta iniciativa desde lo público, hasta los técnicos de obra, los arquitectos de Buró4, los especialistas en envolventes de Thermochip y los equipos de Bilba Constructora.

Cada intervención durante el evento reflejó lo mismo: cuando se trabaja con coordinación, claridad y propósito común, los resultados son visibles desde el primer momento.

Un modelo para el futuro de la vivienda industrializada

Este proyecto en Sevilla marca tendencia por varias razones:

  • Muestra la escalabilidad del sistema STALART en proyectos residenciales grandes.

  • Valida la colaboración entre agentes diversos con objetivos comunes.

  • Demuestra que se puede construir más vivienda en menos tiempo y con mayor calidad.

Y lo más importante: genera un impacto directo en la vida de las personas. Porque cada semana ganada en la ejecución de una obra pública significa que más familias acceden antes a su vivienda.

STALART – Building has never been easier

Lo dijimos el martes y lo reafirmamos hoy: construir nunca ha sido tan sencillo… ni tan estratégico. Y en Sevilla, estamos demostrando que la construcción industrializada no es solo el futuro: es el presente.

Seguimos adelante, con la estructura finalizada, los plazos optimizados y la convicción firme de que este proyecto marcará un antes y un después en cómo se entiende la vivienda pública en España.

STALART desde dentro: integración técnica y humana en cada proyecto industrializado

Detrás de cada bastidor, cada forjado y cada estructura metálica que STALART fabrica, hay mucho más que estructuras de acero: hay un equipo humano altamente especializado que hace posible industrializar la construcción con rigor, eficiencia y calidad.

En un sector en plena transformación, donde se habla de productividad, sostenibilidad y digitalización, STALART demuestra que el verdadero motor de esta evolución son las personas. Tanto en oficina técnica como en planta de fabricación, cada perfil aporta conocimiento específico y visión compartida para que los proyectos no solo se ejecuten, sino que funcionen, optimicen costes y cumplan con los más altos estándares.

Oficina técnica: precisión en diseño estructural, planificación y coordinación

En la oficina técnica de STALART, el trabajo gira en torno a una consigna clara: convertir el diseño arquitectónico en una solución estructural industrializada viable y eficiente. Esto implica aplicar criterios de DfMA (Design for Manufacturing and Assembly), colaborar activamente con los estudios de arquitectura y anticipar al máximo los retos técnicos y logísticos del proyecto.

Los arquitectos, ingenieros estructurales y técnicos BIM no solo calculan cargas o seleccionan perfiles; trabajan integrando condicionantes normativos, criterios de ensamblaje, transporte y montaje, todo en un entorno colaborativo que prioriza la eficiencia global del sistema.

“Nuestro enfoque técnico está completamente orientado a la industrialización. Esto nos obliga a pensar en la fabricabilidad desde el diseño y a coordinar muy bien con fábrica, con logística y con obra”, comenta Aida, oficina técnica.

El equipo técnico participa desde la fase de conversión del proyecto arquitectónico hasta la congelación del diseño estructural, momento clave para iniciar la fabricación. Durante este proceso, cada decisión tiene implicaciones directas en plazos, costes y control de calidad.

Fábrica: producción industrial con enfoque artesanal en los detalles

En el área de fabricación, los operarios trabajan con perfiles de acero para ensamblar bastidores estructurales que serán parte fundamental de viviendas y edificios de hasta 15 alturas. El proceso sigue estándares industriales, pero la ejecución tiene una precisión milimétrica gracias a la experiencia del equipo.

Cada bastidor, estructura portante o escalera se fabrica bajo control en planta, con inspecciones continuas y trazabilidad completa. La formación técnica de los trabajadores, junto con su conocimiento acumulado, permite minimizar errores y garantizar que cada componente cumpla con las tolerancias necesarias para su integración en obra.

La planta está organizada en líneas de producción flexibles, capaces de adaptarse a proyectos diversos. 

“Nuestro trabajo impacta directamente en el ritmo de montaje en obra. Si aquí algo no está perfecto, se nota fuera. Por eso cuidamos cada punto de unión”, explica Iñaki, trabajador en fábrica.

 

Coordinación entre áreas: flujo técnico fluido y colaborativo

Una de las claves del modelo STALART es la conexión constante entre diseño, fabricación y montaje. No se trabaja en silos, es decir, los diferentes departamentos o equipos no están aislados entre sí, sino que colaboran y comparten información constantemente desde las primeras fases del proyecto.

“Desde la oficina técnica participamos en el diseño pensando en fábrica y en obra. Y desde fábrica nos dan feedback constante para ajustar los diseños a la realidad del montaje y los ritmos de producción”, señala Manuel Marrama, CEO STALART.

Este enfoque reduce errores, optimiza procesos y mejora la toma de decisiones. Además, facilita la anticipación de posibles interferencias en obra, lo cual es fundamental cuando se trabaja con sistemas industrializados donde los márgenes de maniobra son muy reducidos.

 

Cultura técnica con foco humano

Aunque el enfoque es técnico, en STALART se trabaja desde una cultura basada en el respeto al conocimiento, la escucha activa y la mejora continua. Se fomenta el aprendizaje cruzado entre perfiles con alta especialización, la formación interna y la integración de talento joven con perfiles senior.

“La industrialización no es solo una cuestión de herramientas o procesos. Es una mentalidad, una forma de trabajar muy coordinada y exigente. Por eso valoramos tanto a quienes se implican en mejorar cada detalle”, comenta Miguel, Oficina Técnica

También se valora la implicación en el impacto final de cada proyecto. Muchos trabajadores destacan la satisfacción de ver el resultado tangible de su trabajo: edificios habitados, estructuras que funcionan y soluciones que resuelven.

 

Un equipo que construye soluciones

La suma de habilidades técnicas, experiencia práctica y cultura colaborativa convierte a STALART en mucho más que una empresa industrial: es un equipo que diseña y ejecuta soluciones completas de estructura industrializada con rigor técnico y sentido humano.

Cada componente que sale de su planta no es solo una pieza fabricada: es el resultado de múltiples decisiones técnicas tomadas en conjunto, revisadas en detalle y ejecutadas con precisión. Y detrás de todo eso hay profesionales comprometidos con hacer que la industrialización no sea solo más rápida, sino mejor.

Porque al final, la tecnología construye, pero son las personas quienes la hacen posible.

STALART, la construcción industrializada en vivienda plurifamiliar: eficiencia, altura y sostenibilidad.

En un momento clave para el sector de la construcción, donde la eficiencia, la sostenibilidad y el control de costes se han convertido en prioridades ineludibles, STALART irrumpe como un referente con soluciones industrializadas para edificios de hasta 15 alturas. Con base en sistemas Steel Frame combinados con acero laminado en caliente (HRS), STALART no solo propone una alternativa técnica avanzada, sino que redefine por completo la forma de planificar, ejecutar y pensar la edificación residencial colectiva.

Construcción industrializada con base Steel Frame

Más allá del mito del sobrecoste

Uno de los mayores obstáculos que enfrentan las soluciones industrializadas en su adopción masiva es la percepción —frecuentemente errónea— de que “son más caras”. STALART confronta esta idea desde la raíz:

“La construcción industrializada no es más cara que la convencional. Lo que falta son comparaciones realistas, datos fiables y decisiones bien informadas”, afirma Manuel Marrama CEO STALART.

La clave está en entender qué sistema se está comparando y frente a qué modelo convencional. Muchas veces se ignoran variables como la incertidumbre en costes de obra tradicional, los imprevistos y desviaciones presupuestarias, o los ahorros a largo plazo en calidad, plazos y eficiencia energética.

La fórmula del éxito: DfMA + Planificación + Colaboración

STALART basa su enfoque en una tríada que garantiza la viabilidad de los proyectos:

  • DfMA (Design for Manufacturing and Assembly): diseño optimizado desde el origen para fabricación e instalación.

  • Planificación: anticipación rigurosa de cada fase, lo que minimiza riesgos, reduce tiempos y permite un control total de costes.

  • Colaboración: trabajo coordinado entre arquitectura, ingeniería y cliente desde las etapas iniciales.

Este enfoque no solo permite construir más rápido, sino que reduce significativamente los márgenes de error, algo crítico en proyectos de vivienda plurifamiliar donde cada desviación impacta directamente en rentabilidad.

Edificios de hasta 15 alturas, construidos en semanas

El gran valor diferencial de STALART es su capacidad para entregar superestructuras completas en tiempo récord, sin sacrificar calidad ni solidez estructural. Mediante su sistema mixto de Steel Frame + HRS, la empresa ha demostrado que es posible levantar estructuras para edificios de hasta 15 plantas en cuestión de semanas, algo impensable en los métodos tradicionales.

¿Qué ofrece STALART?

El alcance de STALART abarca de forma integral todas las fases clave del proceso constructivo:

  1. Diseño y Cálculo: transformación del proyecto arquitectónico al sistema industrializado.

  2. Fabricación: producción bajo control en planta, con estándares industriales.

  3. Transporte: logística sincronizada para llegada en obra de elementos justo a tiempo.

  4. Instalación: montaje rápido y preciso, con interferencias mínimas en el entorno.

El cliente recibe en obra un paquete completo que incluye:

  • Bastidores de paredes portantes exteriores con placa base Siniat (placa morada).

  • Bastidores interiores y para núcleos de escaleras y ascensores.

  • Escaleras industrializadas.

  • Chapa colaborante para forjados.

  • Estructuras de cubierta y formación de antepechos.

Esto no solo reduce tiempos de obra, sino que mejora la coordinación general del proyecto y disminuye la necesidad de mano de obra in situ.

Un proceso de “on boarding” que facilita la transición

STALART ha diseñado un proceso claro y estructurado para integrar su sistema desde el inicio de cada proyecto:

  1. Adaptación del diseño arquitectónico al sistema estructural.

  2. Propuesta técnica y económica con alcance y plazos definidos.

  3. Colaboración estrecha para valorar correctamente el proyecto global.

  4. Diseño colaborativo con el despacho de arquitectura para anticipar al máximo los detalles técnicos.

  5. Congelación del diseño estructural para inicio de fabricación.

  6. Fabricación, suministro e instalación sincronizados.

Este modelo permite a promotores, técnicos y constructores valorar correctamente los beneficios del sistema industrializado y eliminar incertidumbres que muchas veces retrasan la toma de decisiones.

Planificación: el nuevo lenguaje del ahorro

Para STALART, planificar no es solo una herramienta operativa: es una estrategia de reducción de costes. La planificación permite evitar errores, prever interferencias y optimizar la ejecución. Cada fase se mide, anticipa y ensambla en sincronía, eliminando la improvisación típica de los modelos convencionales.

“Reducir costes no siempre implica abaratar materiales; muchas veces, significa pensar antes de actuar.”

Este enfoque es especialmente relevante para desarrollos residenciales donde el control del plazo y la previsión del CAPEX son determinantes para la rentabilidad final.

Sostenibilidad como estándar, no como extra

El sistema estructural de STALART, basado en acero, no solo ofrece ventajas en velocidad o precisión: también permite una construcción más sostenible.

  • Menor generación de residuos: al fabricarse fuera de obra, se reducen restos y desperdicio de materiales.

  • Menor consumo de agua y energía en obra: al reducirse las labores húmedas y procesos intensivos.

  • Reciclabilidad del acero: todos los componentes estructurales pueden reutilizarse o reciclarse al final de su vida útil.

  • Precisión térmica y acústica: gracias al diseño técnico, es más fácil cumplir con estándares energéticos exigentes.

Casos de éxito: EMVISESA y más allá

Uno de los proyectos recientes destacados por STALART es el de 58 viviendas para EMVISESA, donde se aplicó su sistema industrializado con resultados ejemplares. Se logró un montaje limpio, rápido y coordinado, con un altísimo nivel de control sobre los plazos y costes.

Este y otros proyectos demuestran que el sistema es escalable, replicable y adaptable tanto a promociones públicas como privadas.

¿Es el momento de industrializar?

La vivienda plurifamiliar enfrenta hoy desafíos críticos: costes crecientes, falta de mano de obra especializada, normativas más exigentes, presión en los plazos y urgencia climática. En este contexto, STALART no solo ofrece una solución técnica, sino un nuevo paradigma para construir en altura.

Con una combinación de tecnología, planificación y colaboración, la compañía no solo demuestra que es posible construir mejor: también que es más rentable, más limpio y más inteligente.

La construcción industrializada NO es más cara que la convencional

No se trata de si es más cara o más barata. La pregunta correcta es: ¿qué sistema estamos comparando? ¿Y frente a qué modelo convencional?

Esta reflexión penetra en el corazón de un prejuicio persistente: la idea de que lo “industrializado” implica elevación de costes. Pero esta percepción, repetida sin matices por quienes aún practican la resistencia al cambio, es una simple justificación para retrasar lo inevitable: la evolución del sector. Hoy, más que nunca, debemos liberarnos de mitos y aprovechar el conocimiento que las cifras y los hechos aportan con frialdad pero también con contundencia.

Cuando, por exigencias de tiempo, ya no cabe otra cosa que hacer bien los números, el verdadero punto de inflexión aparece: se analizan todas las variables. No solo los costes directos, sino también los indirectos —y no solo el precio unitario—, sino los plazos, el retorno de inversión, la rotación de activos, la eficiencia energética… Y ese día, al cruzar esa línea, se revela una verdad muy poderosa: un sistema constructivo industrializado, si está bien planificado, no solo puede ser tan competitivo como el modelo tradicional, sino que además es más seguro, más rápido y ofrece un resultado de mayor calidad.

1. Costes directos: materiales, fabricación y economía de escala

La construcción industrializada se apoya en la producción controlada, la prefabricación en fábrica, en ambientes controlados. Esto genera economía de escala: comprar materiales al por mayor, optimizar procesos, reducir despilfarros y minimizar errores humanos.

  • Reducción de desperdicios: en una línea de producción, se calcula que el despilfarro de material baja hasta un 30 % o incluso más, mientras que en obra tradicional puede superar el 10 %-15 % por errores, roturas o proyecciones mal calculadas.

  • Compras coordinadas: adquirir materiales en grandes volúmenes permite negociar precios muy competitivos, una ventaja difícil de replicar en obra tradicional.

Así, aunque la prefabricación implica una inversión inicial mayor en fábrica, se compensa con creces gracias al control de los costes de materiales y a la reducción de imprevistos.

2. Costes indirectos: plazos, mano de obra y logística

Uno de los grandes campos donde la construcción industrializada destaca es en los tiempos. Menor tiempo en obra equivale a:

  • Menor gasto en mano de obra, maquinaria de alquiler, supervisión, seguros, y provisión de sitio.

  • Menor exposición a imprevistos: obra tradicional está expuesta a clima adverso, huelgas, bloqueos, retrasos en suministros… mientras que la industrialización reduce esos riesgos al desplazarlos a un entorno controlado (la fábrica).

En STALART hemos constatado que la construcción industrializada puede reducir los plazos entre un 25 % y un 50 % respecto a la construcción tradicional, dependiendo del tipo de proyecto. Menor plazo significa entrar en operación antes, generar ingresos antes y reducir el capital inmovilizado ⏤ un ahorro indirecto enorme, difícil de infravalorar.

3. Retorno de inversión y rotación

El valor de un proyecto no se mide solo en el coste de su construcción, sino en cuánto y cuándo empieza a generar valor. Aquí, la construcción industrializada marca diferencias:

  • Al estar listo antes, el edificio o infraestructura comienza a operar antes.

  • Las economías generadas por tiempos reducidos hacen el proyecto más atractivo para inversores.

  • La posible rotación más rápida de activos abre vías a reinversión o reutilización más eficiente.

Un ejemplo: un edificio modular terminado tres meses antes que uno tradicional casi siempre recupera esa inversión prematura —o incluso más— gracias a ingresos adelantados por alquiler, explotación o puesta en uso. El retorno de inversión (ROI), en términos financieros, es mejor.

4. Calidad, seguridad y sostenibilidad

La construcción industrializada aporta ventajas similares a las de la industria automotriz: repetibilidad, estandarización, control de calidad.

  • Calidad constante: con procesos controlados, instalaciones calibradas y operarios especializados, los errores son mínimos, la calidad sube.

  • Seguridad: trabajar en fábricas controladas reduce riesgos laborales comunes en obra: accidentes por caídas, exposición a condiciones extremas, humedad, errores de manipulación… La seguridad laboral se dispara como ventaja indirecta.

  • Eficiencia energética y sostenibilidad: muchos sistemas prefabricados ofrecen mejor aislamiento, reducen puentes térmicos, están diseñados con materiales reciclables o reutilizables. Así, los edificios industrializados suelen tener menores demandas energéticas durante su vida útil. Esto se traduce en ahorro económico, además de sostenibilidad real.

5. Rentabilidad total vs. apariencias engañosas

El argumento “es más caro” suele centrarse solo en el coste aparente, sin mayores matices. Pero comparar precios simples es un error doble: no solo se trata de comparar manzanas con naranjas, sino de ignorar todo lo que hay detrás.

Una mirada integral —lo que los expertos llaman coste del ciclo de vida— revela que los sistemas industrializados:

  • tienen costes de mantenimiento inferiores;

  • reducen el impacto climático (menor CO₂), lo que hoy puede ser monetizado vía certificaciones o créditos verdes;

  • y favorecen la flexibilidad para demoler, reubicar o reconfigurar módulos, una ventaja frente a obras tradicionales rígidas.

Y cuando se incluye todo esto, los números ya no mienten: la industrialización se muestra tan rentable o más, a mediano y largo plazo, que lo tradicional.

 

6. Casos reales (datos para fundamentar)

En STALART hemos observado que las viviendas industrializadas cierran plazos hasta un 50 % más cortos que lo convencional, con ahorro de costes reales entre el 10 % y el 20  % dependiendo del tamaño y tipo de proyecto. Adicionalmente, la eficiencia energética y la calidad aumentaban entre un 5 % y un 15  %, con una vida útil igual o mayor.

 

7. Narrativa persuasiva: el debate de fondo

Decir que la construcción industrializada es más cara es, frecuentemente, una defensa de lo conocido frente a lo novedoso. Pero la historia de la industria está hecha de transformaciones que al principio enfrentaron resistencia —hasta que los números se impusieron.

  • Resistencia al cambio: la afirmación —tan repetida por quienes aún practican la resistencia al cambio— solo sirve para posponer lo inevitable: la evolución del sector.

  • El punto de inflexión real ocurre cuando se exigen cifras, se desglosan partidas, se miran plazos, riesgos y retornos.

  • Entonces, al cruzar esa línea de análisis riguroso, se descubre la fuerza de la industrialización: igual o más competitiva, además de ser más segura, más rápida y con resultado de mejor calidad.

 

8. Conclusión: ¿es más cara? Un mito que cae con datos

La realidad es clara y convincente:

  • No podemos responder sin antes definir con qué comparamos, y eso es un error común.

  • Cuando se evalúan costes directos y todos los indirectos (tiempo, riesgos, rendimiento, sostenibilidad), la construcción industrializada sale ganando económicamente.

  • Además, aporta seguridad laboral, calidad constructiva y eficiencia energética.

  • Los números, bien hechos, no dejan lugar a dudas: un proyecto bien planificado industrializado puede costar menos que el tradicional y ofrecer beneficios superiores.

 

El futuro no espera: está aquí, es tangible, rentable y mejor.

El steel frame NO es la solución al problema de vivienda de este país

El déficit habitacional es uno de los grandes retos sociales y económicos de nuestro tiempo. Se habla de cientos de miles de viviendas necesarias en los próximos años, y cada tanto aparece una nueva promesa tecnológica que parece ser “la solución definitiva”: steel frame, entramados de madera, CLT, prefabricados de hormigón… La lista sigue y seguirá creciendo.

Sin embargo, la realidad es clara y, aunque suene incómodo decirlo: ninguno de estos sistemas constructivos, por sí solo, resolverá el problema de vivienda de este país.

El error de confundir el “qué” con el “cómo”

Es fácil salir a declarar que hay que construir una barbaridad de casas. Ese es el “qué”: hace falta vivienda. La sociedad lo pide, el mercado lo exige y los gobiernos lo necesitan para dar respuesta a una crisis que impacta directamente en la calidad de vida de millones de personas.

Pero el verdadero desafío está en el “cómo”. No se trata únicamente de elegir un sistema constructivo, sino de diseñar un plan global, articulado y sostenible que permita ejecutar con eficiencia una estrategia habitacional a gran escala.

Pensar que una sola tecnología, como el steel frame, podrá cubrir por sí misma esa demanda es ingenuo. El problema es mucho más complejo: requiere coordinación de políticas públicas, financiación accesible, suelos disponibles, normativas claras, industrialización eficiente y un ecosistema de empresas que trabajen en conjunto.

La capacidad real de producción: un dato que no se puede ignorar

En STALART, con presencia en España, Polonia y nuestra colaboración con Remagin by Etex, tenemos la capacidad de producir en torno a 3.500 viviendas al año. Y eso nos coloca entre los actores más avanzados en el sector de la construcción industrializada.

Pero aquí está la clave: se habla de necesidades de cientos de miles de viviendas. Aunque aumentáramos nuestra producción, aunque duplicáramos o triplicáramos esfuerzos, sería imposible que una sola empresa —o incluso una sola tecnología constructiva— pudiera asumir semejante desafío de manera aislada.

Esto nos lleva a una conclusión ineludible: ninguna iniciativa concreta será válida para solventar globalmente la necesidad de vivienda. NO va a suceder.

El “por qué” que marca la diferencia

Cada empresa del sector tiene su propio “por qué”. El nuestro, en STALART, es muy claro:

Mejorar el proceso de industrialización del sector de la construcción, ayudando en la fase de estructura mediante el uso de medios digitales y tecnología de alta precisión.

Este propósito no se limita a defender un único sistema como “la solución”. Nuestro enfoque va mucho más allá: buscamos perfeccionar el proceso, aportar eficiencia, calidad y velocidad, y sobre todo, trabajar en la integración de nuevas formas de construir que se adapten a los retos actuales.

Cuando el qué ya está definido —hacen falta viviendas— y el cómo comienza a trazarse —con industrialización, colaboración y planificación estratégica—, nuestro por qué lleva años apuntando en esa dirección. Estamos preparados para el reto.

Steel frame: ventajas reales, pero también limitaciones

No se trata de demonizar al steel frame. Es un sistema con ventajas claras: ligereza, rapidez de montaje, durabilidad y una huella ambiental más reducida en comparación con métodos tradicionales.

Sin embargo, tiene también limitaciones importantes:

  • Escalabilidad: por sí solo no puede multiplicarse lo suficiente para cubrir la necesidad de cientos de miles de viviendas.

  • Dependencia de la cadena de suministro: el acero, como cualquier material industrial, está sujeto a fluctuaciones de precio y disponibilidad.

  • Integración parcial: el steel frame es una parte del proceso constructivo, no una solución integral. La vivienda no termina en la estructura.

  • Adaptación normativa: muchos municipios y administraciones aún carecen de marcos claros para impulsar masivamente proyectos con este sistema.

Por eso insistimos: no hay que enamorarse de un solo material o técnica, sino diseñar ecosistemas constructivos híbridos y complementarios.

Lo que sí necesitamos: una visión estratégica

Resolver el problema de la vivienda no es cuestión de elegir entre steel frame, CLT o prefabricado de hormigón. Es cuestión de trazar un plan de país, con visión a largo plazo.

Ese plan debe contemplar:

  1. Industrialización real del sector: aumentar la capacidad productiva con fábricas, tecnología y digitalización.

  2. Colaboración público-privada: sin acceso a suelo y a financiación, ninguna tecnología será suficiente.

  3. Diversificación de sistemas: combinar steel frame, madera, hormigón prefabricado y otras soluciones según contexto, necesidades y disponibilidad.

  4. Estandarización y normativa ágil: reglas claras que aceleren procesos en lugar de frenarlos.

  5. Formación y capacitación: el capital humano es tan importante como la maquinaria.

STALART: listos para aportar al “cómo”

En STALART no pretendemos erigirnos como los dueños de la solución. Lo que sí tenemos es la convicción y la experiencia para ayudar a definir el “cómo”.

Con humildad, pero también con firmeza, ofrecemos lo que sabemos hacer mejor:

  • Estructuras industrializadas de alta precisión.

  • Integración de procesos digitales que reducen errores y tiempos.

  • Una red internacional que combina experiencia en España, Polonia y la colaboración con Remagin by Etex.

Creemos que el futuro de la vivienda no pasa por apostar ciegamente a un único sistema constructivo, sino por un modelo integral que combine lo mejor de cada técnica y lo articule con visión estratégica.

Una llamada a la acción

El país necesita viviendas. Muchas. Y rápido. Pero también necesita dejar de lado los debates simplistas y los “atajos” que prometen soluciones mágicas.

El steel frame es útil, sí. Pero no es suficiente. Lo mismo ocurre con la madera, el CLT o el hormigón prefabricado. No hay un único camino.

El reto es gigantesco, pero también lo es la oportunidad. Nunca antes tuvimos tanta tecnología, tanta capacidad de digitalizar procesos y tanto potencial de colaboración como ahora.

El futuro de la vivienda no depende de elegir entre acero, madera o hormigón. Depende de nuestra capacidad de planificar, integrar y ejecutar con inteligencia y visión.

En STALART estamos listos para formar parte de esa transformación. Porque mientras algunos siguen preguntándose con qué material se construirá la vivienda del futuro, nosotros llevamos años trabajando en lo que realmente importa: cómo lograr que ese futuro llegue a tiempo.

STALART lleva el steel frame a Sicilia: innovación, formación y seguridad sísmica bajo la sombra del Etna

En un entorno donde la tierra nunca deja de moverse, construir con seguridad no es una opción, es una necesidad. Este mes de julio, STALART ha dado un paso más en su expansión internacional con el inicio de un nuevo proyecto residencial en Sicilia, una región marcada por la actividad sísmica y volcánica, donde el imponente Etna observa desde la distancia. Pero esta no es solo una obra más: es también un punto de inflexión en la forma de construir en territorios de alta exigencia estructural.

En colaboración con nuevos clientes locales, STALART ha comenzado la instalación de una vivienda de 360 m² con tecnología steel frame, al tiempo que imparte un programa de formación especializada en montaje y construcción con este sistema. Una combinación de innovación técnica y transferencia de conocimiento que pone de relieve la versatilidad del steel frame en escenarios extremos, y consolida el modelo de construcción industrializada como una respuesta eficaz, sostenible y segura.

¿Por qué steel frame en zonas sísmicas?

El sistema steel frame (estructura ligera de acero galvanizado) ha demostrado ser una de las soluciones más eficientes y resistentes para construir en regiones sísmicas. A diferencia de la construcción tradicional en hormigón o mampostería, el steel frame:

  • Absorbe mejor las vibraciones sísmicas gracias a su ligereza y ductilidad.

  • Permite una respuesta flexible de la estructura ante los movimientos del terreno.

  • Tiene uniones atornilladas y no frágiles, lo que reduce el riesgo de colapso.

  • Ofrece una precisión de montaje milimétrica que garantiza la estabilidad del conjunto.

  • Facilita el análisis estructural previo con herramientas digitales y modelos BIM.

En entornos como Sicilia, donde la combinación de actividad sísmica y la presencia del volcán Etna representa un riesgo constante, apostar por sistemas constructivos resilientes como el steel frame no es solo innovador, es inteligente y necesario.

 

Un proyecto con vocación formativa

Pero en STALART no solo construimos, también formamos. Aprovechando la ejecución de esta vivienda, el equipo técnico de STALART ha lanzado un curso intensivo de formación y homologación de instaladores locales, dirigido a profesionales de la construcción en la isla. El objetivo: capacitar a nuevos equipos para que puedan ejecutar obras con sistema steel frame de forma autónoma, precisa y eficiente.

Durante varias jornadas, se han impartido contenidos teóricos y prácticos sobre:

  • Fundamentos del steel frame y normativas técnicas.

  • Lectura de planos y modelado BIM de estructuras.

  • Montaje de paneles, fijaciones, anclajes y estructuras de cubierta.

  • Control de calidad y protocolos de seguridad en obra.

  • Adaptaciones específicas del sistema a entornos sísmicos y volcánicos.

Esta formación no solo garantiza la calidad de ejecución del proyecto actual, sino que deja una base instalada de conocimiento en el territorio, fomentando el desarrollo de una red de instaladores homologados y preparados para dar respuesta a futuros desafíos constructivos.

Tecnología, seguridad y precisión

El modelo de vivienda en construcción se ha diseñado íntegramente en entorno digital, integrando herramientas como BIM (Building Information Modeling) y software estructural específico para steel frame. Esto ha permitido generar planos de fabricación con tolerancias mínimas, prever cada paso del montaje y minimizar imprevistos.

Todo el proceso sigue la metodología DfMA (Design for Manufacturing and Assembly), que consiste en diseñar desde el inicio pensando en la fabricación industrial y en el montaje en obra. Gracias a esta planificación, los paneles han sido producidos previamente, transportados desde fábrica y ensamblados in situ con total precisión.

El resultado: una estructura que se monta como un mecano de alta ingeniería, pero con tiempos de ejecución mucho menores y niveles de control imposibles de lograr en sistemas tradicionales.

 

Construir donde otros no se atreven

Elegir Sicilia para un proyecto como este no fue una casualidad. Es una zona sísmicamente activa, expuesta a la compleja interacción de placas tectónicas del Mediterráneo central, y hogar de uno de los volcanes más activos de Europa. Esto representa una prueba de fuego para cualquier sistema constructivo.

Desde los inicios, STALART apostó por llevar la industrialización allí donde más se necesita. Y es que si el steel frame puede rendir con éxito en contextos tan exigentes como este, puede hacerlo prácticamente en cualquier otro lugar. Lo que para muchos sería una limitación, STALART lo transforma en una oportunidad para demostrar la solidez, adaptabilidad y seguridad del sistema.

El uso de perfiles galvanizados y ligeros, combinados con una planificación exhaustiva, permite levantar estructuras resistentes, duraderas y con un comportamiento sísmico sobresaliente. Y no solo eso: al reducir el peso total de la edificación, también se disminuye la carga sobre el terreno, lo cual es crucial en zonas volcánicas con suelos inestables.

Una mirada internacional, un compromiso local

Este proyecto en Sicilia forma parte del plan de expansión internacional de STALART, que no solo busca llevar su tecnología a otros países, sino también establecer alianzas duraderas y formar a equipos locales.

Para STALART, crecer no significa construir más metros cuadrados, sino crear impacto real, formar profesionales, y generar soluciones que se adapten a las realidades del entorno. Por eso, cada nuevo proyecto fuera de España viene acompañado de formación técnica, colaboración con empresas locales y adaptación cultural del modelo de trabajo.

El caso de Sicilia es un reflejo de ese enfoque: trabajar con rigor técnico, pero también con sensibilidad al contexto, integrando a los actores locales en el proceso.

 

Hacia una construcción más resiliente

El cambio climático, la urbanización acelerada y la creciente exposición a desastres naturales están redefiniendo las reglas del juego en la construcción. Hoy, más que nunca, necesitamos sistemas constructivos que sean seguros, sostenibles, escalables y replicables.

El steel frame responde con contundencia a esta necesidad: permite construir más rápido, con menos recursos, y con un comportamiento estructural muy superior en escenarios de riesgo.

La experiencia en Sicilia no solo fortalece la presencia internacional de STALART, sino que también confirma el camino elegido: industrializar no es una moda, es una estrategia de resiliencia. Y hacerlo con un enfoque de colaboración y formación multiplica su impacto.

Este proyecto no es solo una vivienda más, es una demostración de lo que la tecnología y el conocimiento pueden lograr cuando se aplican con visión y compromiso.

Porque como bien dice nuestro lema:

STALART — Building has never been easier.

STALART participa en una jornada clave sobre industrialización de la vivienda en Valencia

Valencia, junio de 2025  

En un contexto donde la innovación, la eficiencia y la sostenibilidad son más necesarias que nunca en el sector de la construcción, STALART ha vuelto a demostrar su compromiso con el cambio. Nuestro CEO, Manuel Marrama Esteve, fue uno de los ponentes en la jornada celebrada en el Auditorio Joan Plaza – Jardí Botànic de la Universitat de València, organizada por el Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) y la Generalitat Valenciana.

Bajo el título “La construcción ágil de viviendas asequibles de forma industrializada”, la sesión reunió a representantes clave del ecosistema de la edificación industrializada para reflexionar sobre los retos actuales y las soluciones posibles desde una perspectiva colaborativa. Marrama participó en la mesa redonda final, compartiendo espacio con líderes de empresas como inHAUS, ANROBOX y ARQUIMA, en un debate centrado en la capacidad y tiempos de producción de la vivienda industrializada.

Una mesa de alto nivel para abordar el futuro de la cosntrucción

La jornada contó con un programa técnico diverso y bien estructurado, en el que se abordaron temas como el Libro Blanco de la Industrialización, la financiación de la vivienda industrializada, casos de éxito en licitaciones públicas y la experiencia de asociaciones como VIVIALT.

El broche final llegó con la mesa de debate de alto nivel, donde Manuel Marrama Esteve (CEO de STALART) compartió ideas y reflexiones junto a:

  • Rubén Navarro López (CEO de inHAUS)

  • Rafael Rodríguez Novillo (CEO de ANROBOX)

  • José Antonio González Casado (CEO de ARQUIMA)

  • Moderado por Begoña Serrano Lanzarote, directora del IVE.

En un intercambio dinámico y propositivo, los participantes pusieron sobre la mesa las oportunidades reales que ofrece la industrialización para dar respuesta a la demanda de vivienda asequible y de calidad, así como los desafíos que aún se deben resolver para hacerla escalable y sostenible.

 

STALART: innovación, digitalización y colaboración

Durante su intervención, Manuel Marrama centró su mensaje en tres pilares clave: industrialización, digitalización y sostenibilidad, elementos que definen el enfoque de STALART desde su creación. En su ponencia “Innovación en la Industrialización”, Manuel enfatizó la importancia de diseñar pensando en la fabricación y el montaje (DfMA), así como en fomentar modelos de colaboración público-privada desde fases tempranas de los proyectos.

“La vivienda industrializada no es solo una solución técnica, es una estrategia de transformación sectorial. Si no trabajamos desde la raíz —desde el diseño, los modelos de colaboración y la gestión digital del proceso—, no lograremos ni calidad ni escalabilidad”, señaló Marrama ante un auditorio completo.

También remarcó que el sistema constructivo industrializado, como el que STALART aplica con estructura steel frame, no debe verse como una alternativa experimental, sino como un modelo maduro, competitivo y replicable, siempre que se trabaje con visión sistémica.

Una necesidad: repensar cómo construimos

El evento sirvió para reafirmar un diagnóstico compartido: el modelo tradicional de construcción está agotado. La dificultad de acceso a vivienda asequible, la escasez de mano de obra cualificada, la lentitud en los plazos y el alto impacto ambiental obligan a repensar la manera en que concebimos, diseñamos y ejecutamos los edificios.

La industrialización ofrece respuestas concretas a estas problemáticas. A través de procesos de fabricación controlada, uso de tecnologías digitales y ensamblajes en seco, se puede reducir el tiempo de ejecución hasta en un 50%, minimizar errores de obra y garantizar una mayor trazabilidad de los materiales y recursos.

STALART, desde su experiencia en obras en todo el territorio nacional e internacional, ha demostrado que es posible ejecutar proyectos residenciales de forma más rápida, económica y sostenible, sin sacrificar calidad ni diseño.

Colaboración, no competencia

Uno de los aspectos más valiosos de la jornada fue el clima de colaboración entre empresas tradicionalmente consideradas competidoras. Desde inHAUS hasta ARQUIMA, pasando por ANROBOX o STALART, todas las voces coincidieron en que la transformación del sector solo será posible si se trabaja en red, compartiendo conocimiento, estándares y buenas prácticas.

También se puso en valor el papel de las administraciones públicas como agentes facilitadores del cambio. La Generalitat Valenciana, a través del IVE, ha mostrado una actitud abierta y proactiva en la incorporación de estos nuevos sistemas, impulsando jornadas técnicas, convocatorias específicas y herramientas normativas que permiten avanzar hacia la industrialización con seguridad jurídica.

Más que un evento, una señal de cambio

Aunque la jornada tuvo lugar a mediados de junio, sus conclusiones siguen siendo plenamente vigentes. Más allá del contenido técnico, lo que se vivió en el Auditorio Joan Plaza fue una declaración de intenciones colectiva: el sector está listo para cambiar, y existen los medios y el talento para hacerlo.

Desde STALART, la participación en este tipo de encuentros no es una excepción, sino parte esencial de su hoja de ruta. Como empresa que lidera la industrialización en estructura steel frame en España, STALART busca no solo ejecutar proyectos, sino también influir positivamente en la cultura constructiva del país.

Agradecimientos

STALART agradece al Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) por la excelente organización del evento, y a Begoña Serrano Lanzarote, su directora, por moderar con solvencia un debate técnico de alto nivel.

También agradece a todos los ponentes, asistentes y entidades participantes por su implicación activa en la construcción de un nuevo modelo más eficiente, más sostenible y más humano.

 

STALART

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STALART visita el proyecto de Remagin by Etex en Birmingham: un modelo de eficiencia, innovación y futuro para la construcción industrializada

Durante los pasados días, un equipo directivo de STALART, encabezado por su CEO Manuel Marrama, visitó uno de los proyectos más emblemáticos actualmente en ejecución en el Reino Unido: una moderna residencia de estudiantes construida por Remagin by Etex en el campus de la Universidad de Stafford, cerca de Birmingham. Esta visita no solo sirvió como una enriquecedora experiencia técnica, sino también como una confirmación del rumbo estratégico que STALART está impulsando en España para transformar el modelo constructivo tradicional hacia una edificación más ágil, eficiente y precisa.

Con esta visita, STALART refuerza su alianza con Remagin by Etex, empresa líder europea en soluciones de construcción industrializada en steel frame, y consolida una visión compartida: la de acelerar la transición hacia un sistema constructivo más industrializado, digitalizado y colaborativo.

Un proyecto  que marca un antes y un después

La residencia de estudiantes en Stafford es un claro ejemplo del potencial que ofrece el modelo DfMA (Diseño para Fabricación y Montaje) aplicado a la construcción de edificaciones de gran escala. Con un sistema de paneles estructurales de acero ligero (light steel frame) prefabricados y montados con precisión milimétrica, el edificio destaca por su rapidez de ejecución, calidad de acabados y un control integral de todas las fases del proyecto.

Durante la visita, el equipo de STALART tuvo la oportunidad de recorrer la obra en diferentes fases de ejecución, analizando de primera mano los procesos constructivos, la integración de soluciones técnicas y el funcionamiento del sistema productivo detrás del proyecto. Jason Clark, responsable de obra por parte de Remagin, fue el guía técnico de la jornada, explicando con detalle el funcionamiento y coordinación de los distintos elementos prefabricados que componen la estructura del edificio.

Las imágenes hablan por sí solas: fachadas completamente revestidas en sistemas de protección avanzada, estructura portante ejecutada con una precisión industrial y un ritmo de trabajo coordinado que reduce a la mínima expresión los errores y retrasos típicos de la construcción tradicional.

Agradecimientos y alianzas estratégicas

La visita fue posible gracias a la coordinación de URBAN I Brand Projects, representada por Ricardo Ors y Marcos Casaña Peña.

Además, fue especialmente valiosa la presencia de Jaime Sobrino, quien se ha incorporado recientemente a Remagin. Su incorporación marca una apuesta clara de la compañía por establecer una presencia sólida en España, y STALART se presenta como uno de los principales aliados en esta expansión.

Por supuesto, no podía faltar el agradecimiento a Steven Blows, figura clave en Remagin, cuya pasión por la construcción industrializada ha sido un motor constante en la colaboración entre ambas empresas. Su visión compartida con Manuel Marrama en torno a los principios de eficiencia, colaboración y sostenibilidad sigue siendo la base de esta sinergia.

De Stafford a Castellón y Valencia: próximos pasos

Uno de los principales objetivos de esta visita fue trasladar el conocimiento y la inspiración adquiridos a los proyectos que STALART tiene en marcha en España. En particular, dos desarrollos estratégicos que arrancarán próximamente:

  • Un edificio residencial en Castellón, donde se aplicará por primera vez de forma integral la tecnología constructiva de Remagin.
  • Una nueva residencia de estudiantes en Valencia, que sigue el modelo británico tanto en diseño como en ejecución industrializada.

Ambos proyectos marcarán un hito en el proceso de adopción del sistema steel frame en España. Desde STALART se ha trabajado intensamente en adaptar el diseño arquitectónico a las exigencias del DfMA, generando modelos BIM precisos que permitirán una ejecución fluida, con cero improvisación en obra.

“Desde STALART nos entusiasma traer a Castellón un producto tan potente para estructuras de edificios. Lo que hemos visto en Stafford no es solo un edificio: es una forma de pensar, diseñar y construir que cambia las reglas del juego”, comentó Marrama tras la visita.

Una visión compartida: transformar el sector desde la raíz

La experiencia en Birmingham reafirma lo que en STALART es ya una convicción: la construcción del futuro pasa por la integración de procesos, la colaboración entre actores clave desde etapas tempranas, y el uso intensivo de tecnología y planificación digital.

Este modelo no solo permite una construcción más rápida, precisa y segura, sino también más sostenible, al reducir residuos, optimizar materiales y minimizar la huella de carbono en obra. Es un modelo que se adapta perfectamente a los retos actuales del sector: falta de mano de obra cualificada, exigencias normativas crecientes, necesidad de control presupuestario y urgencia climática.

Y es precisamente esa visión la que une a STALART y Remagin. Ambas compañías están convencidas de que industrializar no significa despersonalizar, sino repensar la manera en la que creamos espacios habitables con inteligencia, eficiencia y respeto por el entorno.

 

STALART — powered by Remagin by Etex

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STALART en las Jornadas de Construcción Industrializada en Tenerife con un mensaje claro: DfMA + Colaboración es el futuro del sector

Santa Cruz de Tenerife, 25 de junio de 2025 — El pasado miércoles, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife fue el escenario de la tercera jornada del ciclo “Construcción Industrializada: Redefiniendo la Arquitectura Contemporánea”, un evento clave para el futuro de la edificación en España. Organizado por el Gobierno de Canarias, el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) y VTCAN, el encuentro reunió a profesionales, instituciones y empresas punteras que apuestan por transformar el sector de la construcción a través de la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia.

Entre los ponentes más destacados estuvo Manuel Marrama Esteve, CEO de STALART, quien fue invitado como referente nacional en el ámbito de la construcción industrializada con tecnología steel frame. Su participación fue uno de los momentos más valorados de la jornada, al aportar una visión clara y estratégica sobre el papel del Diseño para Fabricación y Montaje (DfMA) y la importancia de una colaboración temprana entre todos los agentes implicados en los proyectos.

Una jornada para redibujar el futuro de la construcción

Bajo el lema “Coordinación modular. Coordinación industrial”, esta tercera jornada abordó uno de los grandes retos que enfrenta actualmente el sector: cómo lograr que los proyectos de construcción industrializada no solo sean viables, sino también escalables y sostenibles a largo plazo.

Durante el evento, expertos en arquitectura, ingeniería y fabricación analizaron distintas experiencias y casos reales donde la aplicación de procesos industrializados ha permitido optimizar recursos, tiempos y calidad en la ejecución de obras.

En este contexto, Manuel Marrama puso sobre la mesa una idea fuerza que resonó con fuerza entre los asistentes:

“DfMA + Colaboración es la fórmula de éxito para viabilizar económicamente los proyectos de construcción industrializada y permitir que el sector crezca con escalabilidad y eficiencia.”

La propuesta STALART: transformar la forma de construir

STALART, con una amplia experiencia en el diseño y ejecución de proyectos mediante sistemas industrializados en steel frame, viene liderando una nueva manera de entender la edificación. Durante su intervención, Marrama remarcó que el diseño de los edificios no puede abordarse desde una perspectiva tradicional si se quiere aprovechar el verdadero potencial de la industrialización.

“Diseñar para fabricar y montar (DfMA) no es una moda, es una necesidad. Y si a esto le sumamos una colaboración desde fases tempranas entre arquitectos, ingenieros, fabricantes y promotores, los resultados no solo mejoran en términos de calidad y tiempos, sino también en costes y sostenibilidad”, afirmó Manuel Marrama ante una sala llena de profesionales del sector.

Este enfoque, que STALART ya aplica en sus proyectos tanto nacionales como internacionales, ha demostrado reducir de forma significativa los errores de ejecución, mejorar la planificación y disminuir la huella de carbono de las obras.

Tenerife como epicentro del cambio

La elección de Tenerife como sede de estas jornadas no fue casual. Canarias enfrenta desafíos estructurales particulares en términos de logística, costes y disponibilidad de mano de obra, por lo que la apuesta por modelos de construcción industrializada puede representar una solución estratégica de gran impacto.

Con este ciclo de jornadas, el Gobierno de Canarias, el ITC y VTCAN buscan fomentar un ecosistema innovador en torno a la edificación, apoyando a empresas y profesionales que están liderando este cambio de paradigma.

La participación de STALART en el evento refuerza su compromiso con la divulgación y el intercambio de conocimiento. Como empresa, no solo diseña y construye con sistemas avanzados, sino que también promueve una cultura de colaboración abierta, enfocada en elevar el estándar del sector.

Una mirada al futuro

El evento concluyó con un espacio para el networking entre los participantes, donde se compartieron inquietudes, casos de éxito y oportunidades de colaboración futura. La energía del encuentro dejó claro que el camino hacia una construcción más eficiente y sostenible no solo es posible, sino que ya está en marcha.

Desde STALART, el mensaje fue claro:

“Construir no tiene por qué ser complejo. Cuando se diseña bien y se colabora desde el inicio, construir se vuelve más sencillo, rápido y rentable.”

Con su lema “Building has never been easier”, la empresa sigue posicionándose como líder en la transformación de la construcción en España, defendiendo un modelo centrado en la innovación, la industrialización y, sobre todo, en las personas.

Agradecimientos

STALART agradece a los organizadores por la invitación y por impulsar este tipo de iniciativas que permiten abrir el diálogo y construir un futuro mejor para el sector. También agradece a todos los participantes que hicieron posible este encuentro, demostrando que la voluntad de cambio existe y que la colaboración es la clave.